Afore y Declaración Anual: lo que debes saber para deducir, ahorrar y hacer que tu retiro y tus impuestos jueguen a tu favor este abril.
¿Por qué conviene presentar tu Declaración Anual?
Se dicen muchas cosas, pero la verdad es que este trámite puede ayudarte muchísimo. Abril es el mes para presentar tu Declaración Anual si eres persona física. El hacerlo te da la oportunidad de poner en orden tus ingresos, aplicar deducciones personales y, muchas veces, recibir una devolución.
Además, declarar te ayuda a tener claridad sobre lo que ganaste, lo que aportaste y cómo puedes mejorar tus finanzas el siguiente año. Si recibes ingresos por sueldos, honorarios, rentas, actividades empresariales o inversiones, este ejercicio fiscal te ayuda a planear mejor. Incluso si trabajas con un solo patrón, puedes obtener beneficios, sobre todo si tuviste gastos deducibles.

¿Cómo se puede presentar la Declaración y qué datos hay que revisar?
Lo primero que necesitas saber es que todo se hace en línea, directamente en el portal del SAT (consulta aquí). Ahí verás tus ingresos y retenciones ya cargados. También aparecen las facturas que emitieron a tu nombre durante el año.
Tu chamba es revisar que todo esté bien, corregir si algo falta y agregar tus deducciones personales. Después, el sistema calcula el resultado y, si todo cuadra, puedes recibir una devolución directamente en tu cuenta bancaria. Es una gran forma de tener control sobre tu dinero y tomar decisiones más inteligentes para el futuro.
¿Qué gastos personales puedes usar a tu favor?
Las deducciones personales son gastos que hiciste durante el año y que te podrían ayudan a bajar tu carga fiscal. Puedes incluir gastos como:
- Gastos médicos (Honorarios), dentales, de enfermeras y gastos hospitalarios, incluido el alquiler o compra de aparatos para rehabilitación, prótesis, análisis y estudios clínicos.
- Lentes ópticos graduados hasta por $2,500 pesos.
- Gastos funerarios: cónyuge o concubina/o, padres, abuelas/os, hijas/os o nietas/os. Gastos ejercidos en el año, pagados por cualquier medio y solicitando la factura.
- Primas por seguros de gastos médicos, complementarios o independientes de los servicios de salud proporcionados por instituciones públicas de seguridad social.
- Intereses reales, efectivamente pagados en el ejercicio, por créditos hipotecarios para tu casa habitación.
- Donativos otorgados a instituciones autorizadas. Pagados por cualquier medio y solicitando la factura.
- Transporte escolar, solo si es obligatorio.
- Colegiaturas: Preescolar: $14,200, Primaria: $12,900, Secundaria: $19,900, Profesional técnico: $17,100 y Bachillerato o su equivalente: $24,500.
Pero una joya que poca gente conoce sobre la Declaración Anual y tu Afore, es que también puedes deducir las Aportaciones Voluntarias al Fondo al Retiro (conoce más aquí). Al hacerlo bajo el inversión correcta, son deducibles. Es decir, ahorras para tu retiro y además puedes pagar menos impuestos. ¡Dos en uno! Y lo mejor es que, si te devuelven impuestos, ese dinero puede reinvertirse y hacer crecer aún más tu ahorro.
¿Es clave tener bien respaldadas las deducciones personales?
Sí, cien por ciento. Cuando hagas cualquier gasto deducible, asegúrate de que el comprobante esté bien hecho: que lleve tu RFC, que esté a tu nombre y que la forma de pago sea válida. Por ejemplo, pago con tarjeta de débito, crédito o transferencia bancaria. Si realizas el pago en efectivo, ese gasto pierde validez como deducción. Lo ideal es revisar desde el inicio cómo lo facturas.
¿Podemos ver la Declaración Anual como una oportunidad?
¡Claro que sí! Cambiar esa idea de que es una carga y verla como una herramienta puede hacer la diferencia. Este es el momento ideal para revisar qué hiciste bien, qué puedes ajustar y cómo quieres cerrar el año. Si sumas a tu estrategia el Ahorro Voluntario, estás apostando por un retiro mucho más tranquilo.
Ese dinero que inviertes hoy se transforma en algo que mejora tu futuro y también tu presente. Organizar tus documentos, conocer tus derechos fiscales y actuar con tiempo te da ventaja. Al final, eso se traduce en tranquilidad y control sobre tu vida financiera.
Muchas personas ya hacen Aportaciones Voluntarias, pero desconocen que pueden deducirlas. Otras aún están por comenzar, y esta puede ser la motivación que necesitaban.
Piensa en esto como un ganar-ganar: ahorras para tu futuro y recibes un beneficio fiscal que puedes reinvertir. Mientras más constante seas, mayor será el impacto a largo plazo.
Conclusión
En conclusión, tu Afore y tu Declaración Anual: lo que debes saber es que juntas pueden convertirse en una gran oportunidad para mejorar tu salud financiera. Al hacer Aportaciones Voluntarias con fines de retiro, puedes reducir tu carga fiscal y al mismo tiempo fortalecer tu pensión. Esta conexión entre tu ahorro y tus impuestos te permite cuidar de tu presente, mientras construyes el retiro que deseas. Acércate a tu Afore, solicita tu constancia fiscal (CFDI) y da el siguiente paso con información clara. Tu tranquilidad futura empieza con una buena decisión hoy.